
Ahora a esperar con ansias el nuevo CD y a desear que contenga más canciones de este nivel.




Llevo todo el año con la oreja detrás de The Golden Filter. El dúo neoyorquino empezó a hacer remezclas de sus bandas favoritas pero a principios de años publicaron sus primeras canciones; "Solid gold", "Hide me " y "favourite things" que nos dejaron con la boca abierta a más de uno, convirtiendose en un grupo fetiche para la blogosfera.
Podríamos catalogar a la banda como una más de la escena disco, pero ese misticismo que encierran todas sus canciones les hace muy grandes. Si a eso sumamos los vídeos cojonudos que se montan (¿habrá de "Thunderbird"?) y su forma de publicitarse y a la vez permanecer en el anonimato, estamos ante algo importante.
Por cierto, ya entiendo porque Polaroid vuelve para el 2010, es tal la cantidad de bandas americanas que les ha dado por plasmarse al estilo de esa genuina cámara...


Ya nos vamos acercarnos al 2010 y con ello empiezan a sonar nombres de grupitos que van a sonar mucho en el venidero año. Uno de ellos en Miami Horror. Banda Australiana que presentara a principios del año que viene su larga duración. Según los entendidos, llamados a unirse al grupo de los grandes de las antípodas.
Hace poco publicaron Sometimes, su primer single, y no ha parado de lloverles buenas críticas. La canción está muy bien y el rollito del video mejor. En la red se pueden encontrar más temas y algunas remezclas que marcan un poco por dónde van los tiros.
Lo que más me gusta del sonido Australiano es la vuelta de tuerca que le han dado al mundo de la electrónica y su fusión con otros estilos.


En esta ciudad vamos para atrás como los cangrejos; si no hace ni unos meses disponíamos de dos salas coquetas para hacer conciertos como eran The Mill Club y El Loco Club, vemos que tras el verano permanecen cerradas y que prácticamente la escasa programación musical de la ciudad la absorbe la pequeña sala Wah Wah, que mas bien es un pub de copeo. Y bueno, sí, el pasado mes se inauguró una sala para 3000 personas llamada Tinglado 2, pero solo eso, se inauguró. También está la Mirror, la sala con mejor sonido de la ciudad, pero su pequeña programación suele tener poco interés, así que a la Wah Wah y al Matisse a ver conciertos, y gracias.Este finde tocaba Levi´s Unfamous Music Awards, la gira que realiza Levi´s todos los años promocionando bandas noveles acompañadas de una ya consagrada. La verdad es que la firma de ropa se enrolló; invito a cervezas para apaliar el retraso que hubo, dio descuentos para sus tiendas y regaló unas cuantas camisetas y pósters recuerdo de la gira.
La velada comenzaba con Amatria y The Blue Mondays. El primero, cantautor moderno rollito Plushgun y los segundos, banda cercana a los sonidos Anorak. Poco puedo decir de sus respectivos conciertos porque no les preste suficiente atención. Habrá que dedicarles unas escuchas ya que no sonaban nada mal.
Tras las bandas noveles, Dorian y tras mis escuetas palabras la reseña de Olgalú sobre Dorian.
Es cierto que no empezaron el concierto con muy buen pie; sonaba un poco cacharra, la voz atronaba y la batería se oía poco o se cometieron varios errores rítmicos, pero, con gran satisfacción del entregado público, estos problemillas se solucionaron a la segunda o tercera canción. Y es que el concierto de Dorian había despertado grandes expectativas en la aletargada cuidad de Valencia en lo que a eventos musicales se refiere.
Ellos mismos comentaron que tuvieron algunos inconvenientes técnicos, ratificados por el pobre técnico de sonido, el cual se pasó todo en concierto entrando y saliendo del escenario en cuclillas para cuchichear secretillos relativos a la sonoridad con Belly, la teclista y su Mac portátil encima de los teclados, a la vez que manipulaba algún cable por el suelo. Si sumamos a esto que el local donde tocaron, el Wah Wah, es un sitio del todo inadecuado, siendo en esta ocasión más evidente que nunca, tanto por el diseño como por la acústica, y si, para rematar, empiezan con un par de horas de retraso debido a las dificultades antes mencionadas, se puede afirmar que aunque fue una lástima, lograron salvar el cuello con una actuación bastante buena.
El cantante, Marc, se entregó a su público, formado en gran parte por emocionadas jovencillas, dándoles la mano, dedicando canciones, comentando los conocidos problemas de la política valenciana (¡esta empatía gustó mucho!) y, en definitiva, cantando bastante bien. Otra parte a destacar fueron los teclados. Belly se elevaba de felicidad con cada nuevo acorde y hacía los coros con gran emoción. También llevaban a un chico que les apoyaba tanto con coros como con pregrabados que contribuyó a que al final sonaran bastante bien y que no se echara de menos ningún sonido factible en el estudio de grabación pero más difícil de emular en directo. La batería fue la parte más floja de toda la actuación, aunque por el fondo se oía bastante mejor que en las primeras filas, así que no sé si esto fue una mala ejecución u otro problema más de los duendes que andaban trasteando con los cables de sonido y con el ordenador.
He de confesar que Dorian nunca fueron santo de mi devoción ; encuentro sus letras bastante mediocres y sus anteriores discos me parecen sosos y prescindibles exceptuando algún tema, pero rompiendo una lanza o dos a su favor, he de admitir que su pop sintetizado ha sonado inmejorable tanto en su último disco, La Ciudad Subterránea, como en su actual directo. Como último deseo, me gustaría verlos en lugares y en condiciones mejores.

Tracklist:
1.Lisztomania (Alex Metric Remix)
2.Fences (The Soft Pack Remix)
3.1901 Bo Flex'd (Passion Pit Remix)
4.Lasso (2 Door Cinema Club Remix)
5.Fences (25 Hrs a Day Remix)
6. 1901 (L'aiglon Remix)
7.Love Like a Sunset (Turzi Remix)
8.Fences (Boombass Remix)
9.Lisztomania (A Fight For Love - 25 Hrs A Day Remix)
10.Fences (Friendly Fires Remix)"
11.Armistice (YACHT Remix)
12.Girlfriend (Young Fathers Remix)
13.Fences (Chairlift Remix)
14.Rome (Neighbours with Devendra Banhart Remix)
15.Love Like a Sunset (Animal Collective Remix - Deakin's Jam)



Two door Cinema Club son tres jovenzuelos de Irlanda, apadrinados por kitsuné y que acaban de publicar "Four words to stand", su primer Ep. Son una de las apuestas más pop del gran sello parisino y estoy seguro que uno de los que más famosos se van hacer. El Ep cuenta con cinco canciones en las que encontramos pop melódico, pegadizos estribillos, guitarras y bases electrónicas, todo ello muy a la onda de bandas como Vampire Weekend.

Allá por el 2007 Midnight Juggernauts hacían su aparición en la escena musical con Dystopia, disco que les catapulto a la fama, les hizo aparecer en varios prestigiosos recopilatorios, ser pinchados por todo el mundo y apadrinados por grandes bandas europeas como Justice. Junto a otros colegas como Cut Copy, The Preset o Pnau, catapultaron a la fama y al paraíso de las nuevas tendencias musicales la escena australiana. A partir de entonces siempre se miraría con atención todo lo que viniera de esas lejanas tierras y abrió la puerta para bandas como Van She, la cual se convirtió en unos mesías de la modernez.
El trió de bajo/guitarra, batería y sintetizador presentaban unas canciones vanguardistas donde la mezcla de electrónica y pop/rock entraba desde las antípodas como una bocanada de aire fresco.
Han pasado dos años y ahora nos llega "This new Technology", primer Ep y adelanto de lo que será su próximo largo duración. Tan solo cuenta con dos canciones y una remezcla. Esperemos que ese próximo disco les siga manteniendo en lo más alto y formando parte de ese nutrido grupo de grandes bandas australianas.

No es ni mucho menos mi intención plagiar al Vengador Tóxico, mi mesías de la modernez, sino todo lo contrario. Pero como me pone con algunos de sus descubrimientos sonoros y me deja sediento de más (esa Lies a sido la gota que a colmado el vaso), aquí va la última de sus recomendaciones musicales, que también es la mía, en versión larga duración.





El FIZ (Festiva Independiente de Zaragoza), ha resultado ser una de las propuestas más interesantes y variadas de todo el año.La diversidad se notó mucho en la afluencia de público de los dos días, bastante desigual; el primero, con Los Planetas, Mogwai y LOL entre otros, estaba a reventar, mientras que el segundo día (Rufus Wainwright, Russian Red y Catpeople) había la mitad de gente, menos despendolados y con una mediana de edad ligeramente superior. El hecho de que el segundo día también actuara Andrés Calamaro gratis en la ciudad contribuyó bastante a este hecho.
La organización del festival en general fue excelente; baños gigantes (y exóticos: todos con papel!) acceso y salida muy fáciles, sonido excelente, puntualidad en todo y dos ambientes, el escenario y una pista en la que pinchaban los DJs dispuestos de modo que no se oyeran distintos sonidos a la vez; reírse, pero eso pasa en algún festival y no es malo, pero la sensación de que estás en una feria de coches de choque a mí me da mal rollo, oye.
De modo especial destacaría a Mogwai, que estuvieron gigantes, y a Rufus Wainwright, que es el amo. El sonido de los primeros resultó poderoso e hipnótico, logró transportarnos a su propia dimensión, extraña, oscura y cautivadora, vamos, que te quedas místico hasta la médula después de verlos en directo, aparte de que la cantidad de decibelios empleada por ellos creo que fue la mayor de todo el festival, se te metían por los poros de la piel aunque no quisieras. Qué más voy a decir de Mogwai si es que todo lo referente a su música es en clave transcendente y siento como que no les hago justicia si hablo de ellos con palabras menos rebuscadas.
Gran contraste con los que le siguieron, Los Planetas. Es cierto que estaban muy, pero que muy modositos para ser ellos; sonaban bien y no se les iba la pinza en ningún acorde, se habrían bebido un Cola-Cao en lugar de una cerveza antes de salir, vete tú a saber. La voz de Jota sonaba alta y clara (algo poco usual en su sonido que quedó muy bien), pero el modo en el que organizaron el repertorio no fue my acertado, situación que se notó bastante en la respuesta del público. En la primera parte del concierto tocaron sus canciones de ritmos más pausados (Corrientes Circulares en el Tiempo, San Juan de la Cruz, Santos que Yo te Pinté) sobre todo del último disco. No se animaron hasta casi el final (Un buen Día y poco más), cuando el personal ya estaba bastante aburridillo. Teniendo el cuenta el ambiente festivo de una fiesta del Pilar en Zaragoza, se esperaba otra cosa de ellos, aunque es cierto que no tocaron nada mal, sobre todo Eric, que siempre es el que más calorías quema en los conciertos, el tío.
Y para acabar la noche, Love of Lesbian consiguieron despertar al público que había pasado de flipado a aburrido en las últimas horas, consiguiendo que bailaran hasta caer rendidos y animando mucho al personal. Concierto muy parecido al que dieron en Valencia en mayo, salvo algún cambio en el repertorio, igual de estupendos que siempre.
La segunda noche fue más acústica y tranquila hasta que Catpeople saltó al escenario (así mismo lo definieron ellos). Una de las cosas que más me cuesta en este mundo es imaginarme a Rufus Wainwright desafinando o dando una nota falsa; imposible, tanto como pensar en Ferrán Adrià comiendo en un McDonald's. Él solo llenó por completo en escenario, transmite yendo al grano que a él lo que le gusta es tocar, actuar, cantar, y aquí estamos con mi piano y mi guitarra por turnos, y por si fuera poco, un cachirulo (pañuelo típico de Zaragoza en estas fiestas a cuadros rojos y negros) colgado del cuello, es que es majo, el chiquillo. Escogió canciones muy representativas de su amplia producción, una de este disco, otra de este otro, ofreció alguna primicia de la ópera que está escribiendo en francés, y en general fue muy agradable con el público, encontró una complicidad con todo el mundo que todos, entregados, para qué negarlo, agradecimos mucho. Voz excepcional, dedos mágicos.
Russian Red sonó excelente y afianzó su imagen de chica tímida y reservada, puesto que en el escenario lo es. A destacar su magnífica voz, quebrada a veces, agudísima otras, que no le falló ni un solo momento. Espero que esta chica se afiance en el mundo de la música y que su carácter sea más fuerte que su aparente fragilidad, da miedo que algún tiburón de las finanzas musicales la devore.
El fin de fiesta memorable nos lo otorgaron Catpeople, entregados, marchosos, poperos, sensación de viaje en el tiempo, en la discoteca donde sonaban esos temas de los años ochenta con las luces de colores dándote en la cara. Encantadores, solamente eché de menos un poco más de volumen y estridencia en sus sonidos, tal vez el hecho de que el resto fueran tan acústicos les perjudicara.
Me supo mal perderme a algunos que también actuaron (Bigott, Franz Nicolai) y me supo muy bien no ver a algún DJ (Miqui Puig), pero es que las horas son cortas en el FIZ; pasan por tu lado como un cohete y no te das cuenta ni te da tiempo llegar a todo, señal inequívoca de que este festival vale mucho la pena.
Por Olgalú.







